Capturan a un hombre por robos en tiendas de Cruces tras destrozar un escaparate.
En la madrugada del pasado martes, un hombre fue arrestado en el barrio de Cruces, en Barakaldo, bajo la sospecha de haber llevado a cabo un robo con fuerza. La intervención de varias unidades de la Policía Local resultó esencial, ya que sorprendieron al individuo mientras intentaba romper el escaparate de un comercio en la calle Balejo.
Ángel Madrazo, concejal del área de Seguridad Ciudadana, informó que la acción policial se enmarca dentro de una investigación más amplia. Se está estudiando la posible vinculación del sospechoso con otros robos ocurridos en la misma área durante las últimas semanas, donde se han registrado al menos cuatro incidentes similares.
Madrazo explicó que el patrón en estos robos es preocupante: el autor fracturaba las vitrinas de los comercios utilizando objetos contundentes, para luego llevarse artículos tanto del exterior como del interior de las tiendas. Este modus operandi ha puesto en alerta a las autoridades locales.
Para contrarrestar esta ola delictiva, la Policía Local activó un plan de vigilancia intensificado, especialmente durante las noches. Gracias a estos esfuerzos, lograron interceptar al sospechoso a las 5:00 de la mañana, justo cuando había destrozado la luna de un comercio.
El concejal añadió que el detenido previamente había tenido varios encuentros con la ley por delitos similares. En este momento, tanto la Policía Local como la Ertzaintza están trabajando juntas para recolectar todas las evidencias necesarias para reforzar el caso mientras continúan la investigación en los distintos puntos afectados.
Madrazo subrayó que la vigilancia policial nocturna en Cruces no solo se va a intensificar, sino que también se persistentemente perseguirán estas actividades criminales hasta que se logre dar con todos los responsables. Además, se agradeció la colaboración de la comunidad en la identificación de los autores de estos hechos delictivos.
El edil concluyó enfatizando el impacto del vandalismo en el pequeño comercio, señalando que encontrarse con un escaparate roto al abrir la tienda representa un gran inconveniente, que a menudo les obliga a cerrar sus puertas y no atender a los clientes como se merecen.