Dos exmonjas de Belorado aseguran que cuidaron «fenomenal» a las mayores y niegan maltrato
¿Qué va a pasar con las acusaciones de trato degradante en un convento de Bizkaia? Ocho exmonjas están siendo investigadas por supuestos abusos y manejo irregular del dinero de las religiosas mayores. Pero dos de ellas defienden su labor, asegurando que cuidaron «fenomenal» a las ancianas y que no se apropiaron de nada.
Este caso sacude la confianza en algunos centros religiosos. La Guardia Civil intervino tras detectar condiciones que podrían ser peligrosas para las religiosas, muchas mayores de 87 a 101 años, en el convento de Orduña. La situación llevó a su traslado al hospital para revisión médica y a una investigación judicial que todavía sigue en marcha.
¿Qué significa esto para la ciudadanía? Que la protección de nuestros mayores en instituciones religiosas o no, debe ser una prioridad. La denuncia pone en duda la seguridad y el respeto en centros donde confiamos a nuestros seres queridos. La justicia tiene que esclarecer qué ocurrió realmente, porque no podemos permitir abusos o negligencias disfrazadas de cuidado.
De momento, las acusadas aseguran que todo se ha sobredimensionado y que siempre actuaron con buena fe. Pero las pruebas y las declaraciones seguirán marcando el rumbo del proceso. La sociedad necesita transparencia, especialmente en temas tan delicados como el trato a los mayores en instituciones que deben ser ejemplo de respeto y dignidad.
¿Qué pueden hacer los afectados o sus familiares? Exigir claridad, seguir de cerca el proceso judicial y recordar que la protección a nuestros mayores es una responsabilidad de todos. La justicia determinará si hubo negligencia o si, por el contrario, se trata de una persecución injusta. La prioridad debe ser siempre su bienestar y dignidad.