El 15% de las mujeres vascas de 40 a 70 años fuma a diario, ¡el doble que en 2004!
Las mujeres de mediana edad en Euskadi están empezando a fumar mucho más que hace años. El porcentaje ha pasado del 3,8% al 15% en menos de 20 años. Este dato revela que el tabaco está llegando a un grupo que antes fumaba mucho menos, y que ahora enfrenta riesgos mayores para su salud.
La campaña de Osakidetza quiere poner el foco en ellas, porque fumar no solo es una decisión personal, sino que también tiene un impacto en su calidad de vida y en la de su entorno. Muchas de estas mujeres empiezan a fumar por estrés, cansancio o problemas emocionales, en un contexto más privado y aislado que el de los hombres.
El aumento en el consumo de tabaco en estas mujeres trae graves consecuencias. La mortalidad relacionada con fumar en ellas ha subido un 98% en los últimos 20 años, mientras que en los hombres ha bajado. Esto indica que el problema se está convirtiendo en una prioridad de salud que no podemos ignorar.
Para los ciudadanos, esto significa que el tabaquismo en Euskadi ya no es solo cosa de hombres jóvenes, sino un problema que afecta a nuestras madres, abuelas y vecinas. Es momento de tomar conciencia y apoyar campañas que ayuden a dejarlo, porque el tabaco sigue siendo un enemigo silencioso en nuestras casas.
¿Qué podemos hacer ahora? Es crucial que las mujeres que quieren dejar de fumar se acerquen a los recursos públicos, como las consultas de Osakidetza o los programas de ayuda. La prevención desde edades tempranas y el apoyo social son clave para frenar esta tendencia y proteger la salud de todos.