El euskera, más cerca de desaparecer si no lo usamos: ¿Qué puedes hacer tú?
El 75% de los jóvenes en Euskadi no usan el euskera en su día a día.
La lengua vasca sigue siendo oficial, pero su uso real en la calle y en la vida cotidiana disminuye. Sin acciones concretas, el futuro del euskera corre peligro y podría quedar relegado solo a ámbitos culturales o institucionales.
Esto afecta a todos: si no se usa, se olvida. La pérdida de la lengua significa menos identidad, menos diversidad cultural y menos oportunidades laborales en euskera. La lengua no solo vive en los libros o en la política, sino en las calles, en las conversaciones del bar y en las tareas diarias.
Para los ciudadanos, esto implica que si no hablamos en euskera, estamos contribuyendo a su desaparición. Es momento de decidir si queremos que siga vivo o se quede solo en la historia. Cada conversación, cada mensaje en euskera, suma para mantener viva la lengua.
Lo que podemos hacer ahora es usar el euskera en nuestras relaciones cotidianas: en el trabajo, en el barrio, con amigos. Apoyar iniciativas que promuevan su uso y exigir que en los colegios y en los medios se le dé más presencia. La revitalización depende de todos, no solo de las instituciones.
Si no actuamos, en unos años el euskera podría ser solo un recuerdo. Lo que está en juego es la riqueza cultural y la identidad de nuestro pueblo. La clave está en que cada uno de nosotros decida dar ese paso y hacer del euskera una lengua viva, presente y útil en la vida diaria.