El Gobierno Vasco concede semilibertad a presos de ETA sin arrepentimiento claro
¿Sabías que muchos condenados por terrorismo están en la calle con poca supervisión y sin un arrepentimiento público? La denuncia de Covite revela que se les da la libertad casi total con solo cartas privadas y sin pruebas de verdadera desvinculación.
Este tipo de concesiones no solo parecen un fraude a la ley, sino que también dejan a las víctimas sin justicia. La política penitenciaria actual parece más una estrategia para cerrar heridas políticas que para buscar una verdadera reinserción.
Las consecuencias son claras: mientras algunos presos disfrutan de libertad, las víctimas seguimos sin recuperar la paz ni justicia. Muchos de estos presos permanecen en la calle, con pulseras telemáticas y sin pagar por sus crímenes, lo que aumenta la sensación de impunidad y dolor.
¿Qué podemos hacer los ciudadanos? Es fundamental que la Fiscalía actúe y recurra estos beneficios, defendiendo los derechos de las víctimas. La transparencia y la justicia no pueden quedar en segundo plano frente a decisiones políticas polémicas.
Para quienes tenemos familiares afectados por ETA, esto significa una sensación de injusticia constante y la duda de si algún día se hará justicia realmente. Nos preocupa que esta tendencia siga favoreciendo a los condenados en lugar de a las víctimas.
Lo que puede pasar ahora es que esta situación siga ampliándose sin controles claros. Es vital que las víctimas exijan transparencia y que las instituciones velen por la justicia efectiva, no solo por cumplir la ley formalmente.