El Reina Sofía se opone firmemente a mover el 'Guernica' por el peligro de daños.
MADRID, 26 de marzo. El Museo Reina Sofía ha emitido un declaración enérgica en contra del traslado de 'Guernica', la célebre obra de Pablo Picasso, tras la solicitud del Gobierno Vasco de ubicarla temporalmente en el Museo Guggenheim de Bilbao. El museo subraya que las vibraciones inevitables ocasionadas durante el transporte podrían dañar irreversiblemente la pintura, generando grietas, levantamientos y desgastes en su superficie.
Esta evaluación proviene de un detallado informe elaborado por el Departamento de Conservación-Restauración del Museo Reina Sofía, que se hizo público el 25 de marzo. En él se presentan imágenes que documentan el estado actual de la obra, destacando que, si bien su conservación es hasta el momento estable, cualquier traslado podría poner en riesgo su integridad.
El informe advierte que el 'Guernica' es particularmente vulnerable a cualquier tipo de vibración debido a su composición, la historia de daños que ha sufrido y los cuidados ambientales que ha mantenido hasta ahora. Resalta que la combinación de su formato, los materiales y el estado de conservación convierten a la obra en un objeto frágil que no debe ser sometido a riesgos innecesarios.
Para comprender mejor la situación del 'Guernica', el documento subraya la importancia de estudiar su proceso creativo, la evolución de sus materiales y cualquier alteración sufrida a lo largo de los años. Este análisis incluye un repaso exhaustivo de sus traslados previos y los diferentes tratamientos de restauración del que ha sido objeto desde su creación.
La técnica utilizada por Picasso es compleja: la tela está compuesta de una sola pieza de lino y yute, y presenta un entramado intrincado de capas y colores. La obra, que originalmente tenía un bastidor de madera de conífera, ha sido objeto de modificaciones desde 1964, cuando se le incorporó un sistema de tensado innovador.
Los traslados iniciales del 'Guernica' son clave para entender su deterioro. Entre 1943 y 1957, la obra fue objeto de múltiples tratamientos restaurativos que, aunque necesarios, revelan su vulnerabilidad. En un punto crítico, la restauradora del MoMA Jean Volkmer realizó un tratamiento que buscaba estabilizar la pintura, pero incluso entonces, la obra siguió siendo desplazada, generando preocupaciones sobre su estado.
Desde su regreso a España, el 'Guernica' ha sido considerado un tesoro nacional, con solicitudes de préstamo que han sido denegadas continuamente. Museos de prestigio han buscado mostrar la obra, incluyendo el Guggenheim Bilbao y el MoMA, pero la gestión del Reina Sofía ha sostenido que el cuadro es insustituible en su narrativa cultural.
El debate sobre la movilidad de 'Guernica' no es nuevo. En 1997, un simposio internacional se llevó a cabo para discutir los riesgos asociados con su traslado, y su resultado fue una fuerte recomendación para mantener la obra en su lugar de exposición actual. Para el Patronato del Reina Sofía, el 'Guernica' no solo es una de sus piezas más importantes, sino un símbolo fundamental que no debe ser movido.
Incluso el MoMA, que fue hogar de la obra durante el exilio español, no logró conseguir su préstamo en el año 2000, evidenciando la fuerte convicción del Museo Reina Sofía de que 'Guernica' debe permanecer presente en su contexto original. Este argumento resuena en la forma en que otras instituciones también perciben su valor, considerando su impacto comparable al de obras maestras reconocidas mundialmente.