Exhumación inédita en el monte Saibigain, sitio emblemático de uno de los enfrentamientos más sangrientos de la Guerra Civil en Euskadi.
El domingo, el monte Saibigain en Abadiño (Bizkaia) se convirtió nuevamente en un espacio de memoria y reivindicación, cuando las asociaciones Aranzadi y Euskal Prospekzio Taldea realizaron trabajos de exhumación en el que fue escenario de enfrentamientos decisivos durante la Guerra Civil. Este lugar es recordado por su brutalidad y la pérdida de vidas en uno de los episodios más oscuros de la historia vasca.
Desde el inicio de este año, tres exhumaciones se han llevado a cabo en esta emblemática área del parque natural de Urkiola, como parte de un proyecto más amplio de investigación arqueológica. Este esfuerzo es posible gracias a la colaboración entre Aranzadi y Euskal Prospekzio Taldea, bajo la supervisión del Gogora-Instituto Vasco de la Memoria, Convivencia y Derechos Humanos, así como el respaldo de la Diputación Foral de Bizkaia.
El propósito de estas exhumaciones va más allá de la simple recuperación de restos; se busca investigar e identificar a aquellos que fueron víctimas de la guerra y brindar un cierre a las familias que aún cargan con la incertidumbre de la desaparición de sus seres queridos. Este domingo, la actividad concluyó con la presencia de familiares de desaparecidos y voluntarios comprometidos con la memoria histórica.
Teresa Usaola, sobrina nieta de Felipe Bediaga Aramburu, comandante del batallón Sabino Arana Goiri y activista en la recuperación de la memoria histórica, destacó la importancia de estas iniciativas. Usaola afirmó que "esta exhumación es un paso crucial para dignificar la memoria de quienes lucharon, perdieron la vida y desaparecieron en Saibigain, un esfuerzo que busca ayudar a que sus familias sanen heridas que han perdurado por generaciones".
Las encarnizadas batallas que tuvieron lugar en Saibigain entre el 6 y el 15 de abril de 1937 dejaron un impacto imborrable en la colectividad. Según los registros y relatos de la época, la cantidad de combatientes que perdieron la vida allí es significativa y subraya el sacrificio por el que ha pasado esta región.
La cima del monte, conocido como el "monte de la sangre", es un recordatorio del horror que ese lugar vivió, con su suelo manchado por los cuerpos de los caídos en lucha, debido a su importancia estratégica en el conflicto militar. Estos trabajos de exhumación son un acto de justicia histórica y un homenaje a aquellos que ya no pueden contar su historia.
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.