Getxo acoge a Celtas Cortos y ETS en su festival más grande en 40 años
¿Te imaginas que uno de los festivales más tradicionales de Euskadi trae a Celtas Cortos y ETS en un solo fin de semana? Esto no es una historia, es realidad. Del 9 al 13 de septiembre, Getxo se llena de música en su 42º Festival Folk, con conciertos que prometen revolucionar a quienes disfrutan de la buena música en la calle y en escenarios. La cita se realiza en diferentes espacios, tanto al aire libre como en recintos cerrados, para que nadie se quede sin su dosis musical.
Este festival no solo trae a artistas internacionales como Dulce Pontes o Celtas Cortos, sino que también apuesta por la cultura local con homenajes a figuras como Xalbador, un bertsolari que marcó historia. La música vasca, el folk y los sonidos portugueses se mezclan en un evento que, año tras año, se ha convertido en un referente para familias, jóvenes y mayores. Pero ojo, que no todo es un paseo: estos conciertos en la calle y en espacios abiertos tienen un impacto directo en la vida cotidiana del barrio.
Para los vecinos, esto significa más ruido, más movimiento y, a veces, menos tranquilidad. La llegada de grandes grupos atrae a muchas personas, lo que puede complicar el entorno habitual, especialmente en las zonas cercanas a Ereaga y la plaza Estación. También, los residentes deben estar atentos a posibles restricciones o cambios en las calles, además del aumento en la afluencia de visitantes, que a veces colapsa las calles y comercios locales.
¿Qué puedes hacer tú ahora? Si vives por esa zona, planifica tus desplazamientos y prepárate para los días de conciertos. Es recomendable reservar con tiempo si quieres visitar la playa o los comercios cercanos, ya que la afluencia será mayor de lo habitual. También, si quieres disfrutar del festival sin molestias, acude en los horarios matinales o en las zonas menos concurridas. La organización recomienda seguir las indicaciones para evitar problemas y aprovechar la música en un entorno seguro.
Este festival refleja cómo la cultura y la música llenan de vida nuestras calles, pero también exigen responsabilidad y paciencia a quienes viven en ellas. La presencia de grandes artistas en un evento gratuito y de pago transforma la ciudad y puede afectar la rutina de los vecinos. Es momento de que las autoridades y organizadores coordinen para que todos puedan disfrutar sin perjuicio, y que los ciudadanos exijan información clara y medidas para minimizar molestias.
¿Seguirá creciendo este festival en los próximos años? Solo el tiempo lo dirá. Lo que sí está claro es que, si queremos mantener estos eventos, debemos exigir una buena planificación que incluya a los vecinos y que garantice que la cultura siga siendo un motor de convivencia y disfrute para todos.