La Ertzaintza pide que no se use como arma política ni por quienes la despreciaron
La Policía Vasca, la Ertzaintza, se enfrenta a un desafío político y social que afecta directamente a quienes viven en Euskadi. El Lehendakari ha dejado claro que no permitirá que esta fuerza sea usada para dividir o manipular, especialmente por aquellos que nunca confiaron en ella o la combatieron.
Este mensaje surge en un momento en que la seguridad y la confianza en las instituciones están en el centro del debate. La Ertzaintza no solo cumple con su labor día a día, sino que también simboliza la historia y la lucha por la democracia en Euskadi. La advertencia del Lehendakari busca que la policía no caiga en manos de intereses políticos que puedan poner en riesgo su independencia y legitimidad.
Para los ciudadanos, esto significa que la policía seguirá trabajando con autonomía y criterio propio. Pero también implica que la sociedad debe defender y apoyar a su policía, sobre todo en tiempos difíciles. La confianza en las instituciones no se da por sentado; se construye con respeto, reconocimiento y un compromiso conjunto.
¿Qué puede pasar ahora? La ciudadanía debe estar alerta y exigir transparencia en las actuaciones policiales. También, promover un debate sano sobre el papel de la policía en la convivencia. Los afectados por la violencia o el terrorismo pueden sentir que sus esfuerzos por una Euskadi pacífica tienen respaldo, pero también deben ser vigilantes para que no se use la Ertzaintza como herramienta política.
En definitiva, la protección de la policía y la confianza en ella dependen de todos. Es hora de que la sociedad vasca respalde a su policía y exija que se mantenga lejos de intereses partidistas, para garantizar una convivencia más justa y segura.