La historia de Bizkaia bajo nuestros pies: excavación en la basílica de Begoña arranca en octubre
La basílica de Begoña será escenario de una excavación que puede cambiar nuestro conocimiento sobre la historia de Bizkaia. Desde el 13 de octubre, durante un año, unos expertos buscarán restos y estructuras enterradas en un templo que todos conocemos. Sin embargo, lo que parece una simple obra arqueológica tiene mucho más en juego para quienes usamos la basílica en nuestro día a día.
El proyecto, llamado "Begoña / Vecunia", busca entender cómo empezó el culto en Bizkaia y qué había en esos terrenos hace siglos. Lo harán sin cerrar el templo ni interrumpir las misas, gracias a técnicas que no dañan ni alteran el edificio. La idea es que todos podamos ver cómo avanzan los trabajos, con paneles informativos y ventanas especiales para observar desde fuera, e incluso, en el futuro, con visitas guiadas dentro del templo.
¿Qué significa esto para los vecinos? Pues que, en medio de nuestras rutinas, podremos aprender y conectar con nuestro patrimonio en tiempo real. Pero también hay que destacar que el trabajo será muy delicado, para no molestar las celebraciones ni dañar elementos tan valiosos como el órgano o el retablo. La seguridad y respeto por la actividad religiosa serán prioridad en todo momento.
Este tipo de intervenciones, aunque necesarias, nos recuerdan que la historia está justo debajo de nuestros pies y que muchas veces no somos conscientes de ello. La excavación puede revelar secretos que expliquen cómo vivían nuestros antepasados y qué nos hace ser quienes somos hoy. Pero también plantea dudas sobre cómo proteger ese patrimonio sin interrumpir nuestra vida cotidiana.
De cara a los próximos meses, los ciudadanos debemos estar atentos a las novedades y a las posibles restricciones durante las excavaciones. La participación activa y la información clara son clave para que todos podamos entender y valorar lo que se descubre. La historia no solo la viven los arqueólogos, también la vivimos todos los que pasamos por la basílica cada día.
Ahora, lo que debería pasar es que las instituciones aseguren transparencia y faciliten el acceso a la información. Los vecinos podemos exigir que estas excavaciones sean un ejemplo de respeto y divulgación. Solo así podremos entender mejor nuestro pasado sin perder la conexión con el presente.