La sequía aprieta y el Gobierno Vasco aún no llama a la mesa de forrajes: ¿Qué pasa con nuestro campo?
La situación es clara y alarmante: el sector ganadero de Euskadi lleva semanas esperando medidas concretas para afrontar una sequía histórica. Pero el Gobierno Vasco todavía no ha convocado oficialmente la tan necesaria mesa de forrajes, y solo se enteran por los medios. Esto significa que los agricultores y ganaderos no tienen claridad ni apoyo para afrontar una crisis que afecta a todos.
Las organizaciones agrarias están muy molestas. Consideran que el retraso en la reunión refleja una falta de sensibilidad y de urgencia por parte de quienes toman decisiones. La falta de comunicación y acción rápida puede traer consecuencias graves: menos comida para el ganado, animales en riesgo y pérdida de producción en un momento clave para el sector.
Para los vecinos, esto no solo es un problema de agricultores. La sequía puede encarecer los productos de la cesta de la compra, reducir la leche, la carne y otros alimentos. Además, si no se toman medidas a tiempo, el impacto en el campo puede extenderse a toda la economía local, afectando empleos y el futuro de muchas familias.
¿Qué deberíamos hacer ahora? Lo más urgente es que el Gobierno Vasco convoque esa mesa sin más retrasos y con transparencia. También, que se declare la situación de sequía en Euskadi y se actúe en consecuencia. La ciudadanía debe exigir que las autoridades prioricen este asunto y protejan a quienes sustentan nuestra alimentación.
Si no actúan pronto, la crisis puede agravarse: menos alimentos, precios más altos y un daño irreparable en el campo vasco. Los afectados, agricultores y vecinos, deben movilizarse, exigir respuestas y apoyar las medidas que puedan garantizar el sustento de nuestro sector primario. La sequía no espera, y tampoco debemos hacerlo nosotros.