24h País Vasco.

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PNV y PSE solicitan a la Cámara vasca una condena contundente por los disturbios en el acto de Falange en Vitoria.

PNV y PSE solicitan a la Cámara vasca una condena contundente por los disturbios en el acto de Falange en Vitoria.

Las organizaciones PNV y PSE-EE han tomado la iniciativa de presentar una proposición no de ley en el Parlamento Vasco, con el propósito de condenar enérgicamente los enfrentamientos que tuvieron lugar el pasado domingo en Vitoria-Gasteiz. Estos disturbios resultaron de la confrontación entre los asistentes a un acto de Falange Española y aquellos que protestaron contra esta manifestación.

Los representantes del PNV y del PSE-EE, Joseba Díez Antxustegi y Ekain Rico, respectivamente, se dirigieron a la prensa para comunicar su propuesta y alegaron que los incidentes del fin de semana pasado han generado preocupaciones serias sobre la seguridad de la ciudadanía. El texto subraya que la violencia es inaceptable como medio de expresión y comunicación política.

El documento resalta que los disturbios originados por la Falange y los grupos opositores como GKS y Ernai, llevaron a situaciones de peligro para la comunidad, agresiones a las fuerzas de seguridad, así como daños materiales significativos. En su justificación, se enfatiza que a pesar de la oposición compartida al fascismo, no se puede responder a las provocaciones con violencia, ya que esto socava los principios democráticos.

PNV y PSE-EE advierten que el uso de la violencia, en cualquier forma, es incompatible con el respeto a la convivencia y a la libertad en una sociedad democrática. La proposición señala que la lucha contra ideas rechazadas no debe convertir a la ciudadanía en objetivo de ataques, ni transformar las calles en escenarios de enfrentamiento.

Ante esta situación preocupante, ambas formaciones solicitan al Parlamento que condene de manera firme los sucesos violentos del 12 de octubre y exprese su desaprobación a los responsables, demandando que enfrenten la justicia por sus actos. También se exige que la cámara reafirme la ilegitimidad de la violencia para defender cualquier idea política.

El PNV y el PSE-EE invitan a todos los actores políticos y a la sociedad en general a rechazar de forma contundente el uso de la violencia como herramienta política. Además, expresan su solidaridad con quienes resultaron afectados por los incidentes y reconocen el trabajo de la Ertzaintza y la Policía Local en la preservación del orden y la seguridad durante los disturbios.

Díez Antxustegi habló en contra de la presencia de grupos fascistas en la comunidad, argumentando que no merecen lugar en una sociedad que valora la democracia y el respeto. Sin embargo, también subrayó que la violencia por parte de las fuerzas opuestas no está justificada como respuesta, sin importar las circunstancias provocadoras.

El representante del PNV criticó las declaraciones del portavoz de EH Bildu, Pello Otxandiano, sobre la posibilidad de prohibir el acto de Falange si hubiera tenido la oportunidad de actuar como lehendakari, sugiriendo que Otxandiano ignora las atribuciones reales de este cargo. A su vez, aclaró su desacuerdo con un insulto dirigido a Otxandiano por un colega del partido que, aunque posteriormente lo eliminó, mostró una falta de respeto que no debería ser parte del discurso político.

Díez Antxustegi también defendió la labor de la Ertzaintza durante el incidente, afirmando que su presencia era para salvaguardar a la ciudadanía y no para proteger a las fuerzas de la Falange. En este contexto, recordó que EH Bildu debería tener una postura clara en contra de la violencia, como han hecho anteriormente al condenar la invasión rusa de Ucrania.

Por su parte, Ekain Rico mencionó que, a pesar de las críticas del consejero de Seguridad sobre la ineficacia del dispositivo policial, esto no debe desviar la atención del debate esencial sobre la propuesta presentada por su grupo y el PSE. Rico subrayó que es posible estar en contra de las ideas de la Falange sin recurrir a la violencia y enfatizó que ningún actor político debería escapar de un rechazo definitivo hacia el uso ilegítimo de la agresión.

Finalmente, Rico señaló la importancia de condenar no solo la violencia física sino también la violencia verbal en el ámbito político, enfatizando que la violencia de cualquier tipo no debería tener un lugar en el discurso público, especialmente en un parlamento donde se busca el diálogo y la paz.