La formación socialista en Álava inicia el nuevo ciclo político con una reunión de su ejecutiva provincial, un encuentro marcado por urgentes problemas sociales y humanitarios.
Desde Vitoria-Gasteiz, el PSE-EE ha puesto de manifiesto su preocupación ante los discursos de odio que, procedentes de sectores de la derecha y la extrema derecha, intentan manipular y dividir a la ciudadanía, especialmente en relación con la llegada de personas de Malí que se encuentran en condiciones de gran vulnerabilidad durante este verano.
La situación de estas personas refugiadas ha sido uno de los ejes centrales tratados en la reunión, presidida por Javier Hurtado, secretario general del PSE alavés. En su intervención, destacó que estas personas huyen de presiones y persecuciones por motivos de raza, género, fe y orientación sexual, y enfatizó su derecho a solicitar asilo, así como el acceso a una atención humanitaria digna.
El partido reivindicó la importancia de asegurar unas infraestructuras adecuadas que propicien una acogida humanitaria, resaltando la necesidad de respuestas unificadas desde las organizaciones socialistas para afrontar estos desafíos de forma responsable.
Asimismo, se destacó el trabajo coordinado de las instituciones vascas en la gestión del acogimiento de menores extranjeros, que ha servido como modelo de solidaridad ante quienes intentan ver la diversidad como un problema en lugar de una fortaleza.
En el marco de la reunión, la ejecutiva también abordó la delicada situación en Gaza, donde se han reportado atrocidades y vulneraciones de derechos humanos como consecuencia del conflicto actual. Los socialistas de Álava se unieron a la condena expresada por el Gobierno Vasco, enfatizando que la paz y el respeto por el derecho internacional son principios fundamentales en cualquier democracia.
Por otra parte, el PSE-EE criticó de manera severa la actitud del alcalde de Baños de Ebro, Francisco Javier García, del Partido Popular, por mantener la inscripción 'Caídos por Dios y por España' en un edificio municipal. Esta decisión va en contra de la Ley 20/2022 de Memoria Democrática y demuestra una falta de respeto hacia la legislación vigente.
El partido denunció que la negativa del alcalde a retirar este símbolo franquista, bajo el argumento de que "no molesta a nadie", refleja un desdén por los valores democráticos y el derecho a la verdad, la justicia y la reparación que merecen las víctimas del franquismo.
Se recordó que la denuncia inicial sobre este asunto fue presentada por la agrupación socialista de Rioja Alavesa y, ante el desprecio hacia la ley, exigieron una rectificación inmediata. "No se trata solo de un anacronismo, sino de un recordatorio de una etapa de represión que no debe ser ignorada", apuntaron.
Finalmente, el PSE de Álava subrayó que, en una democracia, el respeto a la memoria de todas las víctimas es esencial, sin que haya excepciones o equidistancias en este reconocimiento. "No hay democracia sin memoria, y no podemos construir un futuro en convivencia si no reconocemos el pasado", afirmaron, reafirmando su compromiso en la defensa de los derechos y dignidad de todas las víctimas, así como la importancia de convivir en un entorno de paz y libertad.
Tags:
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.