Tubos Reunidos propone un ERE que afecta a 285 trabajadores y anuncia el cierre de su acería.
La situación laboral de Tubos Reunidos se complica, ya que la dirección de la empresa ha presentado un expediente de regulación de empleo (ERE) que afecta a sus instalaciones en Trapagaran (Bizkaia) y Amurrio (Álava). Este nuevo ERE contempla un total de 285 puestos de trabajo por eliminar, una cifra que disminuye respecto a la propuesta inicial que contemplaba 301 excedentes.
El anuncio del ERE se realizó el lunes por la tarde ante la autoridad laboral y confirma el cierre definitivo de la acería de la planta de Amurrio, así como la decisión de externalizar sus operaciones logísticas. Estas medidas se inscriben en un contexto de reestructuración que pone en riesgo la estabilidad laboral de muchos trabajadores.
De los 285 empleados que se verán afectados por esta decisión, 80 son contratados temporales, mientras que los otros 205 han optado por dejar sus puestos de forma voluntaria, según informaron fuentes sindicales a Europa Press. Esta dinámica resalta la creciente precariedad en el sector y la urgencia de una respuesta colectiva para proteger el empleo y garantizar condiciones dignas de trabajo.
Se espera más información sobre esta situación tan delicada en el futuro próximo, ya que los sindicatos están en constante diálogo con la dirección de la empresa para buscar alternativas que eviten despidos masivos y preserven los derechos de los trabajadores.