Una vitoriana gana por tercer año consecutivo el cartel de las Fiestas de la Virgen Blanca
¿Te imaginas que el cartel que anuncia las fiestas de tu ciudad sea de alguien que repite premio sin parar? Esto acaba de pasar en Vitoria, donde Anne Baskaran Egido ha conquistado por tercera vez consecutiva el Concurso de Carteles de las Fiestas de la Virgen Blanca.
Este año, su obra titulada 'Zuriaren, zure, gure jaiak' refleja que las fiestas no son solo de una manera, sino que las vive cada uno a su manera. La imagen muestra diferentes escenas cotidianas: gente bailando, tocando instrumentos, participando en ofrendas y niños disfrutando con globos. Todo, en una sola obra que busca reflejar la diversidad de quienes celebran.
¿Qué significa esto para quienes vivimos en Vitoria? Que las fiestas representan la pluralidad, y que cada uno puede disfrutarlas a su modo sin que nadie tenga que imponer un molde único. Sin duda, esto ayuda a que más gente se anime a participar y a sentirse parte de la celebración.
Pero, ¿qué pasa ahora? Que este cartel, tan inclusivo y representativo, puede convertirse en un símbolo de unión para todos. Sin embargo, también llama la atención sobre cómo las instituciones promocionan una imagen de diversidad que, en realidad, todavía debe consolidarse en las calles y en la cultura local.
Para los ciudadanos, esto es un recordatorio: las fiestas son de todos, y cada uno tiene el derecho a vivirlas a su manera. La invitación es a participar, a sentirse parte y a respetar las diferentes formas de celebrar. La clave está en no dejar a nadie fuera, especialmente en un momento donde la diversidad se busca más que nunca.
Lo que debería pasar ahora es que las instituciones y la comunidad tomen ejemplo con este cartel, promoviendo la inclusión real en las celebraciones y en la vida cotidiana. La diversidad no solo se refleja en el arte, sino en cómo vivimos y compartimos nuestras tradiciones. Solo así, las fiestas seguirán siendo de todos y para todos.