24h País Vasco.

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Vitoria-Gasteiz presenta el Laberinto de Olarizu para fomentar la diversión en familia y el respeto medioambiental.

Vitoria-Gasteiz presenta el Laberinto de Olarizu para fomentar la diversión en familia y el respeto medioambiental.

Vitoria-Gasteiz, 24 de octubre. La capital alavesa ha inaugurado recientemente el Laberinto Vegetal de Olarizu, un nuevo hito dentro del amplio Jardín Botánico de Olarizu, concebido como un espacio para la recreación familiar, la educación y la conexión con la naturaleza.

En la ceremonia de apertura, celebrada este viernes, estuvieron presentes la alcaldesa Maider Etxebarria, la teniente de alcaldesa Beatriz Artolazabal y Jakes Agirrezabal, viceconsejero de Turismo y Comercio del Gobierno Vasco.

Etxebarria destacó que el laberinto se establece como un elemento central en el Jardín Botánico y un atractivo adicional para los visitantes de Vitoria-Gasteiz. “Este espacio es un paso más hacia una ciudad más verde, viva y acogedora, que fomenta el tiempo de ocio en un marco natural”, aseguró.

Con una superficie de casi 4.000 metros cuadrados, el laberinto está compuesto por más de 6.000 ejemplares de carpe, una especie nativa que muestra un vibrante cambio estacional desde el verde intenso hasta el dorado y el cobre, manteniendo su densidad a lo largo del año.

Considerado uno de los arbustos más valorados en Europa para formar setos y laberintos, el carpe se caracteriza por su tenacidad, su habilidad para mantener la forma tras la poda y su belleza diversa en cada estación del año. Con el tiempo, alcanzará una altura de 1,70 metros, estableciéndose como un auténtico muro verde.

Este recorrido no solo es estéticamente atractivo, sino que también actúa como un sumidero de dióxido de carbono, proporcionando refugio a aves, insectos y otros pequeños seres vivos, lo que enriquece el ecosistema del parque. Todo el diseño se realiza bajo principios de sostenibilidad: se ha implementado un sistema de riego por goteo, se han utilizado materiales naturales y permeables, y se lleva a cabo un mantenimiento sin el uso de productos químicos dañinos.

La instalación se completa con un roble central, cipreses que marcan las áreas de descanso, moreras que ofrecen sombra en la plaza de acceso, y un ingenioso sistema de drenaje que direcciona el agua hacia la laguna exterior del Jardín Botánico.

Beatriz Artolazabal enfatizó que el laberinto es más que un mero espacio recreativo; “es una invitación a perderse, a detenerse, a observar y redescubrir la naturaleza”, convirtiéndolo en “un nuevo pulmón verde donde se puede disfrutar, aprender y reflexionar”, reforzando así la identidad de Vitoria-Gasteiz como una ciudad que valora la convivencia con la naturaleza.

Nombrado en homenaje a Blanca Catalán de Ocón, la primera botánica española que pasó sus últimos años en la ciudad, el laberinto reconoce a esta pionera, quien se dedicó a la investigación botánica en una época en la que pocas mujeres podían hacerse oír.

El diseño del laberinto también es un ejemplo de participación ciudadana, pues por medio de sugerencias del vecindario de Olarizu, se reajustó el diseño inicial, creando más accesos, incorporando una plaza arbolada y mejorando la conexión peatonal con el Jardín Botánico, alejando el laberinto de las viviendas.

“Gracias al diálogo y a la colaboración, hemos logrado un proyecto más participativo y querido por la comunidad”, manifestó Artolazabal, quien agradeció el esfuerzo del CEA y de todos quienes trabajaron en su diseño y realización.

El Laberinto Vegetal de Olarizu se posiciona como un nuevo referente de ocio sostenible y educación ambiental en Euskadi, aportando así otro motivo para que los visitantes disfruten de los espacios naturales de Vitoria-Gasteiz, reconocida como la ciudad verde por excelencia.

Con un presupuesto de 474.742 euros, la iniciativa se enmarca en el 'Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia', y cuenta con el apoyo financiero de la Unión Europea a través de los fondos 'Next Generation EU'.