Descubriendo los paisajes de la Ría de Bilbao
El País Vasco es una tierra llena de contrastes, de mar y montañas, de contrastes culturales y de historia milenaria. Uno de los lugares más característicos es la Ría de Bilbao, un estuario que marca el límite entre las provincias de Bizkaia y Álava. Esta ría, que tiene una longitud de 17 km y una anchura media de 300 m, es uno de los motores económicos de la región, pero también es un lugar de gran belleza natural.
El fenómeno de la industrialización en la zona ha dejado una huella notable en sus riberas, pero también es un ejemplo de cómo el ser humano puede aprender a convivir con la naturaleza. En este artículo, te invitamos a descubrir los paisajes de la Ría de Bilbao, sus zonas industriales y sus espacios naturales.
Zonas industriales
La Ría de Bilbao siempre ha sido un lugar de gran importancia para la economía de la región. Su situación estratégica, cerca de la costa y con acceso al interior, ha sido explotada desde hace siglos. El agua de la ría ha sido utilizada para mover molinos, batanes y ferrerías, y más recientemente ha sido aprovechada para las industrias siderúrgicas, metalúrgicas y químicas.
En el siglo XX, las fábricas se multiplicaron a lo largo de las riberas y la ciudad de Bilbao creció a su alrededor. Muchas de estas fábricas han cerrado, pero su huella aún se puede ver en el paisaje. Una de ellas es la fábrica de Altos Hornos de Vizcaya, que fue una de las más grandes de Europa. La visita a la fábrica es una experiencia única, ya que se puede apreciar la magnitud de sus instalaciones y la importancia que tuvo en la zona.
Otra de las zonas industriales que merece la pena visitar es el Barrio de La Arboleda, en el municipio de Muskiz. Este barrio fue construido para alojar a los trabajadores de una mina de hierro que explotó durante casi un siglo. Aún se pueden ver algunas de las viviendas y las instalaciones mineras que se utilizaron durante aquellos años.
Espacios naturales
A pesar de la presencia de la industria en la ría, hay muchos rincones naturales que merecen ser descubiertos. Uno de los más interesantes es la desembocadura de la ría, donde se encuentra el Parque Natural de Santurtzi. Este espacio protegido tiene una gran diversidad de ecosistemas, desde los acantilados de la costa hasta los bosques de ribera. Además, es un lugar fundamental para el descanso y la alimentación de aves como los correlimos o los vuelvepiedras.
En el margen derecho de la ría, en el municipio de Barakaldo, se encuentra el Parque de los Hermanos, un espacio verde de 69 hectáreas donde se puede disfrutar de la naturaleza y hacer deporte. El parque está dividido en dos zonas, la primera de ellas está destinada a actividades deportivas y la segunda a la conservación de la biodiversidad.
En el margen izquierdo de la ría, en el municipio de Getxo, se encuentra el Parque de la Ría, un espacio verde de 25 hectáreas que se ubica en el antiguo campo de tiro de Biscaya. El parque cuenta con varias rutas de senderismo y está rodeado de zonas naturales, como las marismas de Plentzia.
Patrimonio histórico y cultural
Además de la naturaleza y la industria, la Ría de Bilbao es un lugar lleno de historia y de cultura. Una de las visitas imprescindibles es el Casco Viejo de Bilbao, donde se encuentra la Catedral de Santiago, el Teatro Arriaga o la Plaza Nueva. Este barrio es el corazón de la ciudad y cuenta con muchas tiendas, bares y restaurantes.
Otro lugar que merece la pena visitar es el Puente Bizkaia, conocido popularmente como el Puente Colgante. Este puente, construido a principios del siglo XX, es un ejemplo de la ingeniería de la época y está considerado una de las siete maravillas de la ingeniería moderna.
En el municipio de Portugalete, en la margen izquierda de la ría, se encuentra la Torre de Salazar, un edificio construido en el siglo XIV como torre de defensa. Actualmente es un centro cultural que acoge exposiciones y actividades culturales.
Conclusión
La Ría de Bilbao es un lugar lleno de contrastes, de naturaleza y de industria, de historia y de cultura. Los paisajes de este estuario son una muestra de cómo el ser humano puede convivir con la naturaleza y de cómo la industria ha dejado una huella en la sociedad y en el paisaje. Descubrir los rincones de la ría, sus espacios naturales, su patrimonio histórico y cultural es una experiencia única que no te puedes perder si visitas el País Vasco.