Ubicada en la costa de Bizkaia, Lekeitio es una ciudad llena de encanto, historia y naturaleza. Uno de sus mayores atractivos son sus acantilados, donde se pueden realizar increíbles paseos mientras se disfruta de unas impresionantes vistas al mar.

El inicio del paseo

El paseo por los acantilados de Lekeitio comienza en el Puerto Deportivo de la ciudad. Desde allí, se puede llegar fácilmente a la playa de Isuntza, donde nos encontramos con uno de los puntos más impresionantes del recorrido. Al subir a lo alto del acantilado, se pueden apreciar las impactantes vistas de la costa vasca y del mar Cantábrico. Este es sin duda el primer asombroso paisaje que nos deja este recorrido y el inicio perfecto para una caminata que sigue regalando sorpresas.

La ruta hasta el Faro de Santa Catalina

Desde la playa de Isuntza, continuamos caminando por el borde del acantilado disfrutando de unas increíbles vistas panorámicas. Pasamos por la cala de San Pelayo, pequeña pero impresionante, y por la playa Salvaje. La siguiente parada es el faro de Santa Catalina, que nos da la bienvenida flanquendo el acantilado. Una vez allí, podemos disfrutar de una panorámica de la Playa de Karraspio, y del verde prado que está justo debajo del faro.

La escalerilla y la Playa de Sakoneta

Una de las partes más emocionantes del recorrido es una escalera mediante la cual bajamos hasta la playa de Sakoneta. Este lugar es perfecto para descansar y disfrutar del sol, del mar y de la tranquilidad. Esta playa es una de las más pequeñas en la zona, pero su singular belleza la hace una visita obligatoria. También hay una leyenda la cual dice que en una época de la historia, las brujas utilizaban la caverna que encontramos en uno de los extremos de la playa para sus rituales satánicos.

Los miradores del Faro Igueldo

A partir de la Playa de Sakoneta, el camino es más salvaje y la bajada es más técnica. Durante el camino, se pueden ver numerosas aves marinas como gaviotas patiamarillas, charranes, alcas y cormoranes moteados, entre otras. El siguiente punto importante es la ascensión al Faro Igueldo, situado a más de 100 metros de altura. Allí se puede encontrar dos miradores, desde donde se pueden disfrutar de las impresionantes vistas de los acantilados y del mar Cantábrico.

El regreso hacia la ciudad

Una vez que se han disfrutado de las impresionantes vistas, solo queda el regreso a la ciudad de Lekeitio. Lo haremos a través del camino que bordea los acantilados y que nos lleva hasta Punta Leona. Allí, se abre vistas a las playas de Laga y Laida, y a la Reserva Natural de la Urdabai. El regreso se hace por el mismo camino que la ida, aunque es importante tener en cuenta que esta vez lo hacemos al contrario, por lo que las vistas serán totalmente diferentes.

Conclusión

Un paseo por los acantilados de Lekeitio es una de las rutas más espectaculares que se pueden hacer en la costa Cantábrica. Durante el recorrido se pueden disfrutar de unas vistas impresionantes y de una naturaleza agreste y salvaje. Sin duda, esta caminata es una experiencia única para cualquier amante de la naturaleza o de las impresionantes vistas del mar y los acantilados.