Casi 500 refugios climáticos en Euskadi protegen a más de un millón de personas del calor extremo
El calor extremo ya no es una amenaza lejana, sino una realidad que afecta a más de un millón de vascos. Euskadi ha creado una red de 488 refugios climáticos en once municipios para proteger a la población en los días más calurosos.
Estos espacios, que aprovechan instalaciones ya existentes como bibliotecas, parques y centros cívicos, ofrecen un lugar seguro y fresco para quienes más lo necesitan. La iniciativa busca reducir el riesgo para los colectivos vulnerables, como ancianos, niños y personas con enfermedades crónicas.
El aumento de temperaturas y la mayor duración de olas de calor en Euskadi supone un peligro real para la salud pública. En las próximas décadas, los días con temperaturas superiores a 35ºC se multiplicarán, poniendo en jaque la protección ciudadana y los servicios sanitarios.
Para los ciudadanos, esto significa que deben conocer dónde están estos refugios en su barrio y usarlos en caso de necesidad. También es clave que los ayuntamientos sigan reforzando estos espacios y promoviendo su uso para evitar tragedias durante olas de calor.
Si no se actúa ahora, el impacto en la salud será aún mayor, con más fallecimientos y complicaciones. La responsabilidad recae en todos: gobiernos, vecinos y quienes gestionan estos espacios.
Lo que puede pasar ahora es que estas medidas se consoliden y amplíen, pero solo si la ciudadanía exige y participa en su protección. La clave está en conocer estos refugios y usarlos sin miedo, porque en verano, la prevención salva vidas.