El PNV condena la violencia de Bilbao: "no tiene cabida" en Euskadi
El PNV condena los disturbios de Bilbao contra el acto de Vito Quiles. Qué implica para la convivencia y la seguridad de los vecinos.
El PNV ha salido a condenar con dureza los disturbios que vivió Bilbao este lunes, cuando un grupo de encapuchados se lanzó a la calle contra un acto del activista Vito Quiles, que al final no llegó a celebrarse.
La portavoz jeltzale en el Congreso, Maribel Vaquero, dejó claro que esos altercados "no tienen justificación ni cabida" en Euskadi, y que tampoco tienen cabida quienes los protagonizan. Lo dijo durante la tradicional ofrenda floral al lehendakari José Antonio Aguirre, junto a su estatua en la capital vizcaína.
Vaquero pidió no normalizar este tipo de episodios y defendió "más democracia, más libertad y más responsabilidad política" frente al totalitarismo. Su mensaje fue que no se puede responder a la provocación con más violencia.
Para el ciudadano de a pie, esto va más allá de la política. Cuando hay barricadas, cristales rotos y cortes de calle, el primero que lo sufre es el vecino que va a trabajar, el comerciante que tiene que levantar la persiana y la familia que no puede salir tranquila a cenar en el centro.
Además, el mensaje del PNV pone sobre la mesa un debate más amplio: hasta dónde llega el derecho a protestar y dónde empieza la violencia que silencia a quienes piensan distinto. Es un límite que afecta a todos, sea cual sea la ideología de cada uno.
Por ahora no se han anunciado medidas concretas más allá de la condena. Lo lógico es que las investigaciones sigan su curso y que se pida responsabilidad a los autores. Los vecinos afectados pueden seguir de cerca las decisiones de las autoridades municipales y denunciar cualquier incidente que vean.