El Rey visita Mondragon: qué significa para el empleo en Gipuzkoa
El Rey visita Mondragon en Gipuzkoa. Cooperativas que prometen empleo de calidad: qué implica para trabajadores y vecinos de la comarca.
El Rey Felipe VI pasó este martes por las instalaciones de Mondragon, en Gipuzkoa, para ver de cerca cómo funciona el mayor grupo cooperativo del País Vasco. Y no vino solo: le acompañaron el Lehendakari, Imanol Pradales, y la ministra de Ciencia, Diana Morant.
La visita empezó en Otalora, en Aretxabaleta, donde está el centro de desarrollo directivo y cooperativo del grupo. Allí, los responsables de Mondragon le explicaron su trayectoria y las líneas estratégicas para los próximos años. Después, la comitiva se trasladó a Oñati, a la nueva planta de Onnera Group, dedicada a soluciones para lavanderías profesionales, hospitales y hostelería.
Lo que se cuenta desde la organización es que el modelo cooperativo combina competitividad internacional, innovación y compromiso social. Suena bien. Pero conviene mirar el tono de las palabras: hablan de empleo de calidad, de arraigo en el territorio y de reindustrialización. Son promesas grandes que, para la mayoría, se traducen en una pregunta muy simple: ¿cuántos puestos se crean y cuáles se mantienen?
Para una familia de Gipuzkoa o de Bizkaia, esto importa porque Mondragon es un gran empleador de la zona. Cuando un grupo así invierte en tecnología y digitalización, puede significar nuevos puestos más cualificados, pero también cambios en las tareas de quienes ya trabajan allí. Formarse y adaptarse deja de ser una opción y empieza a ser necesario.
El Rey, el Lehendakari y la ministra dan visibilidad al proyecto, y eso es un respaldo político y simbólico. Sin embargo, una visita institucional no sustituye a los datos: el número de empleos, la inversión real y las condiciones laborales son lo que de verdad importa. Ahí es donde conviene estar atento.
Qué puede pasar ahora: si las promesas de reindustrialización se concretan, veremos nuevas contrataciones y proyectos en las plantas. Si no, la visita quedará como una foto más. Quienes trabajan en el grupo o buscan empleo en la comarca deberían seguir las convocatorias internas, preguntar por los planes de formación y no quedarse solo con los discursos.