La Justicia en Euskadi bajo la lupa: menos confianza, más lentitud y derechos en juego
La confianza en los tribunales en Euskadi está en caída libre. La gente empieza a cuestionar si la justicia realmente funciona y si es independiente.
El Lehendakari ha señalado que los ciudadanos no entenderían que un juicio no pueda celebrarse en castellano solo porque el juez no sepa euskera. Pero, ¿qué pasa con el derecho a usar y entender su idioma materno en los procesos judiciales?
Esto tiene consecuencias directas: retrasos en los casos, sensación de impunidad y desconfianza en el sistema judicial. La gente necesita una justicia rápida, clara y que respete sus derechos lingüísticos para sentirse segura y respetada.
Para los ciudadanos, esto significa que si no se garantiza el uso de su idioma en los juicios, se sienten excluidos, vulnerables y menos confiados en las instituciones. La igualdad ante la ley no puede ser solo un papel si no se respetan estas diferencias.
Lo que puede pasar ahora es que, si no se toman medidas, la desafección aumentará y la percepción de que la justicia no es para todos se consolidará. Los afectados, sobre todo las víctimas y quienes necesitan justicia rápida, deberían exigir que se cumpla con su derecho a un proceso en su idioma y que la Justicia sea más cercana y transparente.
Es hora de que las instituciones escuchen y actúen. Los ciudadanos deben exigir más recursos y cambios para que la justicia sea realmente accesible, rápida y justa para todos, sin excepciones lingüísticas o sociales.