La sequía de 2026 golpea fuerte: ¿Qué va a pasar con nuestros alimentos y ganadería?
Este año, la lluvia ha brillado por su ausencia y está poniendo en jaque la agricultura y ganadería en Euskadi y otras regiones del norte.
El déficit de precipitaciones y las altas temperaturas han reducido la disponibilidad de pastos y forrajes, esenciales para las explotaciones ganaderas. Esto significa que muchos agricultores y ganaderos tienen que gastar más en comprar alimento para sus animales, encareciendo su actividad y poniendo en riesgo la rentabilidad de sus negocios.
La consecuencia más clara es que si no se toman medidas, podríamos ver menos carne, leche y otros productos en las tiendas, afectando directamente a nuestro día a día y a la economía familiar. Además, muchas explotaciones pequeñas y dispersas, como las del norte, enfrentan mayores dificultades para seguir adelante.
¿Qué podemos hacer nosotros? Desde las administraciones piden ayuda rápida para compensar estos sobrecostes y mejorar infraestructuras de agua, pero también los ciudadanos podemos apoyar productos locales y sostenibles, para fortalecer el sector en estos momentos difíciles.
Este problema no solo afecta a los agricultores y ganaderos; si no se actúa pronto, podríamos enfrentarnos a una crisis en la disponibilidad de alimentos básicos, con precios que podrían subir y menos opciones en los supermercados. La clave está en que las instituciones tomen decisiones rápidas y en que todos apoyemos lo local y responsable.
Lo que puede pasar ahora es que se aprueben esas ayudas y medidas estructurales para afrontar la sequía. Pero los afectados, agricultores y consumidores, deben presionar para que las políticas se implementen cuanto antes y así evitar que esta crisis nos afecte aún más.