Más de 200 personas mueren en Euskadi por el calor este verano, mayoritariamente mujeres mayores de 65 años
Este verano, 230 personas han perdido la vida en Euskadi por causas relacionadas con el calor. La mayoría, un 63,5%, eran mujeres y mayores de 65 años. La ola de calor ha puesto en jaque a nuestra salud pública y a nuestras familias.
Los datos muestran que casi toda esta cifra afecta a los mayores, especialmente a quienes tienen más de 85 años. La exposición a altas temperaturas puede ser mortal, y en Euskadi, la gente mayor ha sido la más vulnerable ante estas olas de calor intensas y prolongadas.
Estas muertes no son solo estadísticas, son vidas que se apagan por un fenómeno que podemos prevenir. La falta de medidas efectivas y conciencia sobre el cuidado en épocas de calor extremo pone en riesgo a nuestros mayores y a todos en la comunidad.
Para los ciudadanos, esto significa que debemos estar atentos y proteger a nuestros seres queridos. Beber agua, evitar salir en las horas más calurosas y buscar lugares frescos puede marcar la diferencia. La responsabilidad también recae en las administraciones para ofrecer recursos adecuados.
¿Qué debería pasar ahora? Es urgente que las instituciones refuercen las campañas de sensibilización y las medidas de protección. Como vecinos, debemos cuidar de nuestros mayores y actuar con responsabilidad para evitar más pérdidas humanas. El calor extremo no puede seguir siendo una amenaza oculta.