BetiOn ya ayuda a 90.000 personas en Euskadi y llega a los pueblos rurales
¿Sabías que BetiOn, el servicio de teleasistencia pública, ya está en manos de más de 90.000 personas en Euskadi? Este número no para de crecer, y ahora llega también a los pueblos de Álava, buscando que más mayores puedan vivir en casa con tranquilidad.
Este servicio es una ayuda constante que funciona las 24 horas del día, los 365 días del año, para que quienes necesitan apoyo puedan mantenerse en su entorno sin miedo. Se trata de una herramienta sencilla, que usa un terminal y una medalla para pedir ayuda en cualquier momento. Lo que antes parecía solo para emergencias, ahora también acompaña, previene riesgos y hace que la vida en casa sea más segura.
El impacto directo es claro: más personas mayores, muchas de ellas en zonas rurales, pueden seguir viviendo en su casa sin tener que mudarse a una residencia. Pero también significa que la atención profesional puede detectar problemas antes de que sean graves, evitando hospitalizaciones o accidentes mayores. La idea es que cada uno pueda seguir en su entorno, en su barrio o pueblo, sin sentirse solo ni desprotegido.
¿Qué debería hacer si conoces a alguien que podría beneficiarse? Infórmate sobre BetiOn, acércate a las farmacias, centros de salud o ayuntamientos. La campaña que empieza ahora en Álava pretende llegar a todos esos sitios, y con talleres y puntos móviles, facilitar que más gente conozca esta ayuda y cómo solicitarla.
Para los ciudadanos, esto significa una oportunidad de mantener su independencia y tranquilidad. Pero también exige que estemos atentos a quienes puedan necesitar apoyo, para que no se queden atrás. La tecnología y la atención profesional deben ir de la mano para garantizar que nadie se quede en la sombra.
Lo que viene ahora es seguir extendiendo BetiOn, especialmente en las zonas rurales, y mejorar aún más la atención con nuevas tecnologías predictivas. Es imprescindible que quienes puedan beneficiarse no lo dejen pasar, y que las administraciones sigan promoviendo estos recursos. La pregunta ahora es: ¿estás preparado para ayudar a tus mayores a aprovechar esta ayuda?