Multa de 1.500€ y dos años sin cazar por poner una trampa mortal en Abanto
Multa de 1.500€ y prohibición de cazar por colocar una trampa mortal en Abanto. La ley protege animales y sanciona estas acciones peligrosas.
Una trampa mortal en Abanto Zierbena acaba con la vida de una perra y le cuesta al dueño una multa de 1.500 euros y prohibición de cazar durante dos años.
El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha confirmado la multa y la sanción administrativa al hombre que colocó un lazo metálico no selectivo en el suelo, en un área donde encontró muerto a un mastín leonés. La trampa, oculta entre la vegetación, fue diseñada para cazar, pero en su lugar causó la muerte de un animal inocente.
Este caso pone en evidencia cómo el uso de medios ilegales para cazar puede tener consecuencias graves, no solo para la fauna, sino también para los animales domésticos que circulan por zonas rurales. La sanción llega tras un proceso judicial que confirma que el dueño usó un método prohibido por la ley.
Para los ciudadanos, esto significa que las leyes de protección animal y de caza están para cumplirlas y que poner trampas peligrosas puede costar caro. La comunidad debe estar alerta y denunciar estos hechos para evitar tragedias como esta.
¿Qué puede pasar ahora? El afectado puede recurrir la decisión ante el Tribunal Supremo, pero la ley sigue firme en penalizar estas acciones. Lo mejor sería que quienes usan métodos de caza legales respeten las normas, y que la ciudadanía apoye denuncias para proteger a los animales y evitar nuevas tragedias.