Saltar al contenido
Miércoles, 28 de octubre de 2026 Edición País Vasco · Red 24h
17° / 9° Llovizna · Vitoria
Última hora

Multa de 270 euros por amenazar a un menor en Bilbao: “le reviento la cabeza”

Un padre condenado a 270 € por amenazar a un menor de 15 años en Bilbao. Qué dice la sentencia y qué implica para las familias.

Redacción · 24h País Vasco 3 min de lectura

Un padre de Bilbao acaba de ser condenado a pagar 270 euros por amenazar a un chaval de 15 años con “reventarle la cabeza” si volvía a acercarse a sus hijos. La Audiencia Provincial de Bizkaia ha confirmado la sentencia, que ya es firme.

Todo pasó a las 7.30 de la mañana del 16 de noviembre de 2024, en la estación de Euskotren de Bilbao. Uno de los hijos del hombre llamó a su padre para contarle que el menor les estaba amedrentando. El padre fue hasta allí y le soltó la frase al chico, que estaba solo. Según el tribunal, eso no fue un simple cabreo: es una amenaza de un mal futuro, de esas que asustan de verdad.

El condenado intentó salvarse alegando que no había pruebas suficientes y que nunca dijo esa frase concreta. El tribunal no le creyó. Tuvo en cuenta que el propio acusado reconoció una versión muy parecida a la del menor, que el chaval lo contó de forma firme y coherente desde el principio, y que sus padres repitieron lo mismo que el crío les contó nada más pasar. Además, había malas relaciones previas entre las familias, algo que los jueces no pasan por alto.

Lo que sí se ha quitado es la indemnización de 250 euros por daño moral. La Audiencia considera que el chico se asustó, sí, pero que no se ha probado un daño psicológico mayor que el miedo lógico que provoca una amenaza así. Es decir: se condena la amenaza, pero no el perjuicio extra.

Para cualquier vecino, el mensaje es claro. Aunque sea una frase dicha en caliente, en un momento de tensión, puede acabar en juzgado si va dirigida a alguien concreto y genera miedo. Y da igual que quien la diga sea un adulto con hijos: la ley trata igual la amenaza a un menor.

Si alguna vez te encuentras en una situación parecida, como padre, madre o simplemente como testigo, lo que conviene es no responder con más violencia verbal, avisar a los padres del menor y, si hay amenazas, denunciarlas. Un papel de denuncia, un mensaje guardado o el testimonio de quien lo vio pueden marcar la diferencia, como ha pasado en este caso.

Ahora la sentencia queda firme y el condenado tendrá que pagar la multa. Para los afectados, la familia del menor, lo que viene es tener la tranquilidad de que la justicia ha reconocido lo ocurrido. Y para el resto, un recordatorio de que las palabras también cuentan, sobre todo cuando se dirigen a un chaval que va solo por la calle.

Compartir

WhatsAppTelegramXFacebook

También te puede interesar

Más de Vizcaya →

Las noticias de País Vasco, cada mañana en tu correo

Un resumen con lo más importante del día. Gratis, y te das de baja cuando quieras.

Este sitio usa cookies propias y de terceros. Más info