Solo una matrona para más de 2.500 mujeres: ¿Qué significa esto para tu salud?
La realidad en Euskadi es que hay una matrona por cada 2.500 mujeres, una cifra que pone en jaque la atención sanitaria que recibimos.
Este problema no es solo un número; afecta directamente a cómo cuidamos nuestra salud en todas las etapas de la vida, desde el embarazo hasta la menopausia. Cuando hay pocas profesionales, el tiempo para cada mujer se reduce, y eso puede traducirse en menos prevención, menos apoyo y más riesgos.
Las consecuencias son claras: más estrés para las matronas, menos atención personalizada y un sistema sanitario que no puede responder a nuestras necesidades. La falta de personal también hace que las matronas tengan que priorizar lo urgente, dejando de lado la prevención y la educación en salud.
Para los ciudadanos, esto significa menos apoyo en momentos clave como el embarazo o la lactancia, y una atención que puede sentirse más superficial o apresurada. La calidad de nuestro sistema sanitario y nuestra seguridad están en juego.
¿Qué podemos hacer? Es urgente que el Gobierno Vasco aumente las plazas para formar más matronas y cree más puestos en Osakidetza. También deberían incluirlas en las OPEs de difícil cobertura para estabilizar su trabajo. Solo así podremos garantizar una atención digna y de calidad para todas las mujeres.
Este es un tema que nos afecta a todos. Exigir mejores condiciones para las matronas no solo cuida de ellas, sino que también protege nuestra salud y la de nuestras familias. La solución pasa por acciones concretas ahora mismo.