Las fuerzas opositoras han manifestado su desacuerdo con los recientes presupuestos aprobados por las Juntas Generales de Bizkaia, afirmando que no representan las necesidades del territorio ni reflejan la realidad social que se vive. Describen las cuentas como un reflejo de continuidad más que de cambio.
Este lunes, el pleno de las Juntas Generales dio luz verde a los presupuestos de 2026, que suman un total de 1.716,2 millones de euros en gasto departamental. La aprobación se logró gracias a los votos de los dos partidos que componen el Gobierno foral, el PNV y el PSE-EE, mientras que EH Bildu, PP y Elkarrekin se manifestaron en contra, aunque este último grupo se abstuvo en los departamentos donde llegó a acuerdos con el PNV y el PSE-EE.
Con esta decisión, se concluye la tramitación de las cuentas que el Ejecutivo liderado por Elixabete Etxanobe ha presentado por tercera vez, alcanzando un total de 11.320,3 millones de euros, lo que representa un incremento del 6,19% respecto al ejercicio anterior. Dentro de esta cifra, el gasto departamental crece un 3,9% comparado con 2025.
Durante el debate sobre las enmiendas, los partidos de la oposición criticaron que de las 514 propuestas que presentaron, solo se aprobaron dos, gracias a la colaboración de Elkarrekin con los grupos del Gobierno. El representante de EH Bildu, Aitor López Vázquez, subrayó que las cuentas no abordan adecuadamente los intereses de Bizkaia, instando a una transición de una gestión limitada a un enfoque de liderazgo más proactivo.
Diego Pagadigorria, del PP, también arremetió contra el presupuesto, tildándolo de “continuista” y reclamando un alivio fiscal, advirtiendo que sin ello no se puede contar con su apoyo. Criticó la falta de innovación y proyectos de envergadura en las cuentas presentadas por Etxanobe.
La portavoz de Elkarrekin, Eneritz de Madariaga, coincidió en que los presupuestos no abordan la realidad social de Bizkaia. A pesar de valorar los “cambios útiles” logrados a partir de sus enmiendas, argumentó que su negativa en la votación es un llamado a reorientar las propuestas. Se mostró abierta a una futura colaboración, siempre y cuando existan diálogos genuinos sobre las necesidades de la ciudadanía.
Por su parte, desde el Gobierno foral, el juntero del PNV, Mikel Bagan, defendió que el presupuesto busca garantizar un futuro económico sólido, con empleo y servicios públicos de calidad, apoyado por un amplio consenso social. En contraste, el portavoz del PSE-EE, Goyo Zurro, enfatizó que las cuentas son responsables y sociales, criticando a la oposición por pedir más gastos sin especificar sus fuentes de financiamiento.
Zurro también recordó que, mientras no se han aplicado vetos, una mayoría parlamentaria debería ser vista como una manifestación legítima de la voluntad ciudadana, resaltando la importancia del diálogo sin comprometer un programa político claro.
(Se realizará una ampliación de la información en próximas notas.)
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