¿Cerró tu clínica estética o dental? Así puedes frenar los cobros y recuperar tu dinero
Clínicas estéticas y dentales cerradas: con crédito vinculado puedes paralizar cuotas y pedir la devolución del dinero. Así se reclama, según Kontsumobide.
Si pagaste un tratamiento en una clínica estética o dental que ha cerrado, Kontsumobide recuerda que tienes vías para frenar las cuotas pendientes y reclamar lo que ya abonaste.
El Instituto Vasco de Consumo explica que contar con un crédito vinculado al tratamiento es, en estas situaciones, la principal garantía jurídica para no perder el dinero. Según la Ley de Contratos de Crédito al Consumo, se trata de un préstamo que sirve exclusivamente para financiar un contrato de servicios concreto, y ambos acuerdos forman una unidad comercial.
El organismo cita como casos las clínicas Ixia, el grupo Dorsia (que ha operado también bajo las marcas Alma Life y Aureva Clinics) y los centros dentales de Aestes Dental, S.L. (Vivanta u Oralis). Kontsumobide señala que, con este tipo de financiación, la persona consumidora puede exigir la paralización inmediata de los recibos o cuotas futuras y reclamar a la entidad financiera la devolución de lo pagado por servicios no prestados.
Quienes pagaron al contado o con préstamos personales no vinculados deben reclamar directamente a la empresa o acudir a la vía concursal, un procedimiento más complejo y con escasas garantías de recuperación, según el Instituto.
Para empezar, Kontsumobide recomienda enviar un escrito a la clínica por burofax u otro medio fehaciente, pidiendo el cumplimiento del contrato o su resolución y la entrega de la historia clínica o expediente del tratamiento. Si el centro está cerrado o no responde, hay que escribir a la entidad con la que se firmó el crédito para exigir la paralización de los cobros y el reembolso.
Conviene guardar todos los justificantes de pago, contratos, presupuestos y cualquier documento que acredite el estado del tratamiento. Si la financiera no responde en plazo, puedes acudir a Kontsumobide o a la OMIC de tu municipio para tramitar la reclamación por la vía administrativa.