Menos sidra y más incertidumbre: la cosecha de manzana en Euskadi cae un 50% por el calor
La cosecha de manzana en Euskadi será solo la mitad de lo habitual, con unos 1,5 millones de kilos. El calor y la sequía han acabado con las expectativas de producción en muchas zonas.
Este año, la falta de frío en invierno y las altas temperaturas han afectado directamente a los frutos, que no han madurado como en otros años. La diferencia entre interior y costa es notable: en el interior hay más manzanas, pero en la costa la cosecha será menor.
Para los ciudadanos, esto significa menos sidra en las tabernas y en las celebraciones tradicionales. También puede afectar al precio del producto en el mercado, que podría subir por la menor oferta. La calidad de las manzanas es buena, pero no suficiente para cubrir toda la demanda.
La menor cosecha puede poner en jaque a muchas sidrerías y productores, que ya enfrentan dificultades para mantener la tradición y la economía local. Además, el relevo generacional en los pequeños manzanales es otro problema añadido para garantizar el futuro del sector.
¿Qué pueden hacer ahora los consumidores y productores? Es hora de apoyar a las sidrerías y comprar productos locales, fomentando así la recuperación del sector. También, las administraciones deben impulsar ayudas y soluciones para los pequeños agricultores y modernizar el sector con nuevas plantaciones.
El futuro de la sidra vasca está en juego, y si no se toman medidas, podríamos perder una tradición que forma parte del carácter de Euskadi. La responsabilidad recae en todos: autoridades, productores y consumidores. Solo así podremos afrontar mejor esta crisis agrícola y conservar nuestras raíces.